Una vez alcanzado el tamaño crítico, las empresas de productos de gran consumo,
productos especializados o distribución textil están prácticamente obligadas a
expandirse fuera de sus fronteras para conservar sus expectativas de crecimiento. El
procedimiento es complejo y delicado, ya que los factores de riesgo son múltiples:
¿En qué territorio invertir primero, con qué modelo de distribución? ¿Cuáles son las
especificidades culturales, normativas y tecnológicas de ese país? ¿Cómo encontrar
en el lugar de destino las competencias humanas necesarias? ¿Cómo armonizar
los procesos entre la central y la red de tiendas, distanciados por cientos o miles de
kilómetros? Todos estos aspectos deben estar resueltos a la hora de considerar la
cuestión de la internacionalización.
Por Sylvain Jauze, Director de operaciones internacionales, Cegid
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